
CIUTADELLA 1558, EL AÑO DE LA DESGRACIA
En el año 1.287 Alfonso III
conquistó la isla de Menorca para la Corona Aragonesa. Esto abrió una época de
prosperidad, durante la cual la isla crecería y se fortificaría. Fueron
expulsados los musulmanes y sustituidos por colonos catalanes y mallorquines.
Conocido es que durante el siglo XVI, el mar Mediterráneo era un nido infestado
de piratas berberiscos, que con sus continuos actos de pillaje, atemorizaban
las costas Baleares y levantinas. En 1.535, la ciudad de Maó sufriría el saqueo
dirigido por el famoso pirata Barbarroja. Asesinatos, violaciones, incendios,
devastación y 600 prisioneros llevados a cautiverio (de los que nunca se supo
nada más), fue lo que dejó a su paso por la ciudad las huestes del pirata.
Ciutadella. Plaça d’es Born, en el centro de esta bellísima plaza se erige un
monumental obelisco de piedra con una inscripción que dice: “Any de la
desgràcia” (año de la desgracia). El monumento fue colocado en 1.857, en
homenaje a los héroes caídos en defensa de su ciudad y contra los sarracenos
que la asolaron en 1.558. Fue pues el año 1.558 el “año de la desgracia” para
los ciutadellencs, cuando el turco Mustafá Pialí, al mando de una escuadra
formada por 140 velas y 15.000 soldados pertrechados con una potente
artillería, arribó al puerto de Ciutadella el 30 de junio. Muy poco pudieron
hacer los 600 hombres disponibles para defender la ciudad ante tan poderoso
ejército. La resistencia fue encarnizada, heroica, se prolongó durante más de
siete días, hasta que los piratas lograron abrir una brecha en las murallas de
Ciutadella, junto a la Plaza del Borne. Hasta las mujeres colaboraron en la
defensa de la ciudad, pero tanto esfuerzo fue inútil. El regente de la Real
Gobernación mossèn Bartomeu Arguimbau y el capitán Miguel Negrete, juraron
defender la ciudad hasta la muerte. Fue finalmente el 9 de julio cuando la
ciudad caía. Y así llegó la devastación: después de tres días más de matanzas,
robos y violaciones, las casas y templos fueron incendiados, los archivos
destruidos. Cuentan las crónicas, que la destrucción fue tal, que el nuevo
gobernador provisional mossèn Federico de Cors tuvo que alojarse en una cueva,
ya que no quedo ni una sola casa habitable. La flota invasora se hizo de nuevo
a la mar llevándose cautivas a 3.500 personas, que fueron conducidas a los
mercados de esclavos de Estambul.
La matanza y destrucción de la ciudad se recogen el documento llamado
"Acta de Constantinopla", que cada 9 de julio se lee en un solemne
acto del pleno del Ayuntamiento de Ciutadella y, donde se conmemora el “año de
la desgracia”. Este documento histórico esta fechado el 7 de octubre de 1.558,
aunque no se llega a tener constancia de él hasta 1.620. Fue redactado por el
notario Pere Quintana en un calabozo de Estambul, a petición del entonces
gobernador de Ciutadella Bartomeu Arguimbau, prisionero también junto al
capitán Miguel Negrete. En el documento quedan reflejados los relatos orales de
los supervivientes. En 1.564, un fraile de Alaior logra la liberación de los
esclavos supervivientes, pero todos sabemos que las desgracias nunca vienen
solas, en el viaje de regreso fueron abordados por piratas argelinos,
conduciéndolos de nuevo al destierro y cautiverio.
Fuente: http://www.paraisobalear.com/index.php/galeria/view-photo/45/2429.html